miércoles, 6 de abril de 2016

Friquis Verdes se desvincula de Por un Betis Grande (PUBG)

Foto: Scotti
A fecha 6 de abril de 2016, Friquis Verdes queda desvinculado oficialmente de Por un Betis Grande (PUBG).

Este grupo no aprecia los resultados esperados en un movimiento que implicó a decenas de grupos y peñas béticas y que nació con ilusión y ganas de cambiar la realidad social, institucional y deportiva que vive el Real Betis Balompié.

Deseamos la mejor de las suertes a los muchos béticos que siguen creyendo en el proyecto PUBG y los apoyaremos en las acciones que emprendan si nos necesitan, pero consideramos que, una vez que se decida la situación clasificatoria del club, debemos empezar a exigir resultados en todas las parcelas y queremos hacerlo como grupo individual.
 

Friquis Verdes no es más que un conjunto de amigos béticos, sin motivaciones de crecer en número ni aspiraciones que no sean el bien del club. Y lucharemos porque una entidad del calibre del Real Betis Balompié ocupe en el fútbol español el sitio que le corresponde.

Por un Betis libre de enchufes, de comegambas y en el que la mediocridad no sea el pan nuestro de cada día.

Friquis Verdes.

lunes, 26 de octubre de 2015

Pepe, tus niños necesitan ver Barrio Sésamo

Otra vez la fiel infantería bética respondió y llenó de vida y pasión un campo desangelado. De nuevo miles de aficionados llegados desde todas las provincias andaluzas y numerosos rincones de España quisieron acompañar al equipo después de la triste imagen ofrecida por "los niños" de Pepe Mel contra el Espanyol en un partido en el que un chaval de 19 años como Marco Asensio se bastó para airear todas nuestras carencias.

Otra vez un equipo teóricamente inferior, hasta esta jornada colista, nos dio un baño durante noventa minutos y no se llevó los tres puntos por las paradas de Adán en la primera mitad. Y no sabemos si es bueno o malo, quizás lo segundo, pero los béticos hemos aprendido a convivir con la mediocridad. Sabemos que cuando nos desplazamos con nuestro club es muy probable que cualquier rival nos pinte la cara. 

En el fondo no nos importa. Nosotros defendemos una fe, un sentimiento heredado en la mayoría de casos, un legado que debemos transmitir a nuestros hijos y a las generaciones venideras. 

En lo que llevamos de competición somos, con diferencia, la afición que más se desplaza. Y no será precisamente por las facilidades con las que nos obsequia un club que saca pecho casi a diario de su universalidad, pero que coarta las posibilidades de adquirir una entrada a esos miles de béticos de fuera de Sevilla para mantener los privilegios de su agencia oficial de viajes, esa que nos vende excursiones a Cuba por correo electrónico pero que nunca nos ha ofrecido mejores precios o condiciones que peñas béticas que sí luchan por los béticos, por fortuna cada vez más. 

Volviendo al tema en cuestión, lo de Los Cármenes fue otra decepción. Primero por lo que se vio sobre el césped, un equipo limitado que, sin intensidad ni amor propio, es de los más vulgares de la categoría. Otra vez la falta de concentración de siempre, un gol tempranero y a vivir de las paradas de Adán, la chispa de Joaquín o el acierto de Rubén. El pan nuestro de cada día. 

Pero lo que de verdad nos molesta es lo que pasó al acabar el partido. Muchos de nosotros crecimos en la generación de Barrio Sésamo y aprendimos los términos LEJOS y CERCA con Epi y Blas, dos marionetas con cara de panolis, una ceja y jerseys de rayas. 

Muchos béticos decidieron desplazarse el sábado LEJOS de su casa y LEJOS de su gente para estar CERCA de vosotros. Para que, otra vez más, jugaseis como locales LEJOS del Villamarín. Y esa cercanía y pasión del bético es de lo poco que puede presumir este club, una entidad que lleva varias décadas viviendo por debajo de sus posibilidades por muchos motivos. 

No cuesta absolutamente nada acercarse a los desplazados, valorar su entrega y compromiso con las trece barras y hacer más llevadera la vuelta a casa porque nos sentimos recompensados con vuestro reconocimiento. Y el sábado los jugadores estuvieron muy LEJOS de lo esperado, de lo normal y de lo que hacen casi todos los jugadores de casi todos los clubes del mundo. 

Así que Pepe, coge por banda a "tus niños", enciende el DVD y ponles el capítulo en el que Epi y Blas explican en apenas un minuto la diferencia entre LEJOS y CERCA. Nosotros aprendimos ambos conceptos antes de hacer la Comunión. 

lunes, 28 de septiembre de 2015

Friquis Verdes, de romería en Gijón

Una quincena de Friquis Verdes y 1714 amigos imaginarios llegados desde Catalunya y que luego no pudieron votar en sus elecciones a consecuencia de los efluvios etílicos, nos desplazamos el pasado fin de semana a Asturias para alentar a nuestro Real Betis Balompié es uno de los partidos más esperados de la temporada por todo lo que implica visitar a nuestros hermanos Gijonudos.

Como de costumbre casi todos llegamos desde ciudades diferentes, a horas diferentes y a hoteles, hostales o pisos francos diferentes. Lo raro es que coincidiésemos por Gijón durante un rato así que, pese a nuestra desorganización habitual, estamos satisfechos en ese sentido.

Los primeros friquis pisaron tierras astures el viernes y pronto se hicieron notar, en especial los Bataosunos con su peculiar estilo escanciando sidra. Llegaron a un bar en el que sólo quedaba ya un grupito de solteronas maduras manteniendo una interesante conversación sobre juguetes eróticos, dejaron la vitrina sin pinchos y consiguieron camelarse a la camarera, una chica llamada Iris que por fortuna no era la hija de Pepe Mel, para que les cobrase 10€ por cabeza tras hartarse de comer y beber.

Cánticos en la calle con algunas variaciones friquis en las letras: "Somos tus friquis que no follan, allá por donde vayan, dejándose un pastón por ti..." ante la mirada atónita de señoras que preferirían que nos hubiésemos quedado en nuestras casas y que cuchicheaban en voz baja: "Qué penita de juventud".

Luego nos adentramos en la noche gijonesa aunque antes tuvimos un pequeño encontronazo con un grupito de eusko gudaris poco amigables que respondían a nuestros cánticos con rollos independentistas. Así que tuvimos que contraatacar con proclamas rocieras y al ver que nuestra Madre está con nosotros, se derrumbaron y se fueron.

La romería continuó en varios garitos de moda. Uno de ellos llegó a parecer por momentos Gol Sur en un derbi por los cánticos de los muchísimos béticos que dos días antes del partido ya habían desembarcado en Gijón, con mención especial para los amigos de Algaba Fans y Triana 41010. Allí coincidimos de nuevo con nuestros amigos gudaris, que al observar el percal optaron por irse a otro sitio. 

La noche terminó mal. Mucho alcohol, poco sexo, tíos en pelotas de vuelta a casa y otros durmiendo en portales. El sábado a media tarde continuaron llegando carretas de romeros friquis llegadas desde la Ciudad del Betis, Madrid y Galicia. Gran jornada de convivencia con los lugareños, enormes cantidades de cerveza Miau, sidra, cachopos y otra vez a vivir la noche gijonesa.

Como llevábamos demasiado tiempo juntos, cada uno terminó a su bola buscando el calor de las locales, unos con más éxito que otros.

Y el domingo siguió el show, con algunos que se fueron de previa a los alrededores de El Molinón sin entradas, otros que llegaron con el partido empezado, alguno que tuvo que ver la primera parte en otra grada y la segunda en otra, feos de Benidorm que entraron al estadio con americana y una maleta de 20 kilos... Al llegar al sector visitante la desesperación se apoderó de nosotros al ver un mar de pelucas verdes que despertaron todo nuestro hate. No nos gustan las pelucas, ni tampoco los disfraces de torero. Para animar una grada sólo se necesita una bufanda y dejarse la voz.

A excepción de ese pequeño detalle y que ese mismo grupo colocó una pancarta horrenda, ininteligible y pintada con spray, lo que se vivió en El Molinón antes, durante y después del partido fue espectacular.

Es impresionante la capacidad de movilización que tiene el Beticismo. Quizás nuestra masa social sea similar a la de otras épocas, pero antes no existían tantas peñas con gente joven que muevan a tanta gente, que lo hagan de una forma tan organizada y que viajen a cualquier sitio dispuestos a dejarse la garganta durante los noventa minutos. Chapó.

Otra vez ganamos en Gijón y de nuevo con remontada, por lo que la paliza del regreso a casa fue más amena. Sobre los Gijonudos ya está todo dicho: el fútbol ha conseguido forjar una relación de hermandad que esperamos que se mantenga para siempre. El trato no pudo ser mejor y os esperamos aquí en la segunda vuelta para recibiros como merecéis. Puxa Sporting y Mucho Betis.

lunes, 17 de agosto de 2015

Marcados a fuego por animar a nuestro club

Hace unos días fue noticia que el Real Betis Balompié es el club menos transparente del fútbol nacional. No lo decimos nosotros sino Transparencia Internacional, organización que promueve medidas contra crímenes corporativos y corrupción política.

Y desde que contamos con el dudoso honor de ser la entidad más opaca de nuestro balompié, nada ha cambiado. Todo es improvisación, decisiones a la ligera y atropellos al socio. La última es la implantación de la identificación biométrica en Gol Sur. Sí, es una medida instaurada por la LFP. Hasta ahí de acuerdo, pero hay formas y formas de ejecutarla y, en el caso de nuestro club, dejan mucho que desear.

Según la propia Liga el primer estadio adaptado es el Vicente Calderón y esta norma "se implementará en más estadios durante los próximos meses". Aquí se anuncia un lunes, en pleno agosto y a seis días del primer partido en el Villamarín, que entre el martes y el jueves los socios deben acudir al estadio para "ser marcados". ¿Es consciente el club de que cientos de socios están de vacaciones y de que otros miles residen fuera de la Ciudad del Betis? ¿Cómo ante algo tan precipitado la atención al socio se reduce al horario de oficina? ¿Qué pasa con los que, además, trabajan?

Los grupos de Gol Sur ya han manifestado su rechazo a esta iniciativa, renunciando a los supuestos beneficios que según la LFP se aplicarán a las gradas de animación. Hace unos días, concretamente el 7 de agosto, se abrió a través de la web un apartado para quien quisiese pertenecer a esta grada y el seguimiento ha sido escaso, por no decir nulo.

Y ahora, como medida de amenaza, se insta a constituirse como grupo de animación para sacar pancartas, banderas o tifos en Gol Sur. Con una antelación de dos días y sin explicar las ventajas e inconvenientes de hacerlo. Con la dureza con que se aplica la ley del deporte, ¿quién se va a exponer gratuitamente por las 20, 50 o 300 personas que formen parte de esa grada?

Nosotros no pretendemos formar parte de ninguna grada de animación. Sólo queremos animar en Gol Sur, en nuestro sitio y como hemos hecho siempre. Y si alguna vez alguno de los nuestros mete la pata, que sea esa persona quien se responsabilice de sus actos, aunque en diez temporadas todavía no hayamos recibido la más mínima queja o sanción por nuestro comportamiento.

Pedimos mayor información, más claridad e igualdad respecto al resto de socios del Real Betis Balompié. Y no, no pasaremos por el aro. Llegaremos hasta donde haya que llegar porque se nos respete como aficionados que pagamos por asistir a un espectáculo.

El que quiera formar parte de la grada joven es libre de hacerlo, pero no se va a reducir el índice de violencia en torno al fútbol porque grupos como Friquis Verdes (o el que sea) cuelguen su pancarta o muestren en una grada banderas verdiblancas.

#NoSomosGanado #NoalaHuellaenGolSur

lunes, 10 de agosto de 2015

¿A qué juega la Federación de Peñas?

Que el Real Betis Balompié parece una recreación de La Casa de los Líos es algo común desde hace décadas. Rara es la semana en la que una decisión del consejo o temas extradeportivos no nos salpican.

La semana pasada Friquis Verdes, junto a nuestros hermanos de Curva Resistencia, tiró del carro ante lo que considerábamos una injusticia que afectaba a muchos socios de Gol Sur, el problema con los niños de entre 5 y 15 años.

La respuesta de los béticos fue tajante y en poco tiempo y gracias a que Al Final de La Palmera se hizo eco de la noticia, el hashtag #MiHijoenGolSur se convirtió en tendencia en Sevilla. El club reculó y, aunque a medias, parece que intenta encontrar una solución para que padres que llevan toda la vida en esa grada no tengan que dejarla por estar separados de sus hijos.

Pero el colmo ha llegado poco después. A quince días del primer partido liguero, con cientos de socios fuera de Sevilla y sin previo aviso, al consejo se le enciende la bombillita y para intentar contentar al señor Tebas no se le ocurre otra cosa que crear una especie de jaula en Gol Sur. Una parcela acotada y a la que sólo pueden acceder béticos que acepten ser fichados con huella dactilar como si fuesen criminales que acaban de regresar de una experiencia en Guantánamo.

Nosotros lo tuvimos claro desde primera hora: nadie de Friquis Verdes aceptará formar parte de esa grada, por lo que el consejo tiene vía libre para gastarse en gambas de Huelva o calamares y adobo para la freiduría VIP de Preferencia los 20 euros que nos corresponderían a cada uno.

Primero porque si hemos luchado para que los niños entren en Gol Sur, no tiene sentido separarnos de ellos para formar parte de semejante invento. Y segundo, porque nuestra reputación y años de fidelidad merecen un trato normal, el mismo que se brinda al resto de béticos.

Comentario aparte merece la Federación de Peñas del Real Betis Balompié, un ente que según entendemos debe dedicarse, entre otras cuestiones, a ejercer la función de mediador entre el aficionado y el club. Y a denunciar los atropellos de los que son objeto muchos socios, alguno de ellos también peñistas.

Hace varias semanas la Federación se solidarizó con los aficionados del eterno rival. ¿El motivo? Les querían cerrar parte del estadio por insultar al Betis. Lo que viene a ser un "cornúo y apaleao" en toda regla, pedir clemencia para los que faltan al respeto al club que tú teóricamente defiendes. ¡Olé!

Pero seamos buenos, consideremos que la iniciativa de Juan de Dios y los suyos fue un acto de sevillanía y rivalidad "bien entendida", un paripé para quedar bien. Vale, aceptamos gamba como animal de compañía. ¿Pero dónde está ahora esa solidaridad con la gente de Gol Sur? ¿Por qué les da igual que nos sellen como a un toro de Domecq sin haber hecho nada para merecerlo? ¿Cómo pueden defender al vecino que te insulta y hacerse el sueco cuando el que sufre un agravio comparativo es tu "hermano"?

Tenemos muchas incógnitas que sólo nuestra amiga Aramis podría resolvernos. Mientras tanto, seguiremos con nuestra lucha: #NoalaHuellaenGolSur

miércoles, 1 de julio de 2015

Una pasión transmitida de padres a hijos… hasta el fin de los días

El negocio llamado fútbol continúa asestando multitud de golpes mortales a los valores de un deporte tan noble como antiguo. Todo se mide por el impacto económico: pinchazos televisivos, publicidad, merchandising... y ya no es ningún secreto que lo último que importa en este circo es el aficionado, el que paga religiosamente un abono o entrada.

El que es capaz de sacrificar unas vacaciones después de un año de currelo o el que busca debajo de las piedras si es preciso los casi 200 euros que, en el mejor de los casos, cuesta un carné. Y todo ello con el único fin de animar a tu equipo y continuar otro año compartiendo grada con los tuyos.

En el Villamarín esa sensación de que no importamos es todavía mayor si eres socio de su pulmón, el vetusto Gol Sur. La mayoría de los que allí pasamos los domingos al sol llegamos a este lugar gracias a nuestros antecesores y hemos seguido fieles a esta religión llamada Real Betis Balompié, manteniendo una tradición que ni los descensos, ni los éxitos del otro equipo de la ciudad, han sido capaces de romper.

Y todo ello pese a que en reiteradas ocasiones se nos ha intentado criminalizar, a que estamos siendo sometidos a una persecución injustificada y constante y a que, lejos de aquel proverbio que decía que el que paga siempre lleva la razón, en ocasiones nos sentimos tratados como un reo de Guantánamo al que solo le falta cambiar la bufanda del Betis por un mono naranja.

Hemos aguantado que se nos tilde de delincuentes por un cántico que surgió en Valencia, que reprodujo un grupo minúsculo y que se ha cantado en otras partes del estadio. Aguantamos horarios infames y que no son compatibles con alguien que trata de conciliar el ocio con su vida familiar y laboral. Y vamos a tener que tragar con medidas como el acceso a nuestra grada a través de la huella digital, en otra clara acción discriminatoria y acusatoria que no se extenderá al resto de gradas del estadio.

Pero lo que no vamos a tolerar bajo ningún concepto es que la directiva rompa esa cadena forjada durante más de un siglo de existencia del club, vínculos familiares, sentimentales e históricos, porque se les antoje a los que ahora ocupan la zona noble del Benito Villamarín.

Nuestro club ha decidido que a partir de los cinco años los niños no pueden continuar accediendo a Gol Sur y se tienen que separar de sus padres, o bien que estos abandonen su grada y se marchen a otra zona del estadio.

Llevamos décadas en Gol Sur, es nuestra segunda casa, fue la segunda casa de muchos de nuestros padres y queremos que continúe siendo la segunda casa de nuestros hijos. Así que señores de chaqueta y freiduría, de gambas y convites en peñas, tengan ustedes claro que por ahí no vamos a pasar. El Betis es una tradición heredada, un sentimiento que desde tiempos inmemoriales se ha trasladado de padres a hijos. Y así debe continuar hasta el fin de los días.

#MiHijoenGolSur

martes, 21 de abril de 2015

El conformismo, el más feroz enemigo del crecimiento

Béticos en el Mini Estadi.
Parece que en Heliópolis comienza a soplar el viento a favor. Volvió el entrenador que muchos querían, el equipo se destaca en el liderato y en las últimas semanas se habla de lo cerca que está el ascenso y lo numerosa y viajera que es nuestra afición, más que de cuestiones extradeportivas.

Hacemos la ola, cantamos el "olé, olé" en los últimos minutos de un partido decidido contra el peor Zaragoza de las dos últimas décadas y hemos recuperado la felicidad. El regreso a nuestro sitio está cerca... y con eso nos conformamos.

Pues nosotros, los Friquis Verdes, rocieros y porculeros como pocos, nos negamos a que ese aroma de éxtasis desorbitado nos contagie. Y no creemos que ser líderes en Segunda, la Liga Adelante o como coño se llame por los intereses económicos de Tebas y los bancos, sea motivo para sacar pecho.

¿Cuántos equipos en España meten 32.000 personas en su estadio? ¿Quién mueve a 10.000 personas como nosotros en 2010 en Segunda en El Helmántico? ¿Qué club juega como local en Huelva, Sabadell, Palamós o el Mini Estadi? ¿Cuántos equipos venden tanto merchandising como el nuestro y tienen tantos pinchazos televisivos?

A excepción de los dos gigantes del fútbol español, sólo Atlético de Madrid, Valencia, Athletic y nuestros vecinos cuentan con un potencial similar al nuestro. Y eso es lo que hay que exigir, no bajar nunca del sexto puesto y pelear todos los años por entrar en Europa.

Perdemos la perspectiva con suma facilidad, idolatramos a entrenadores y jugadores que hoy están aquí y en cuanto reciban un poco más en otro sitio nos dejarán en la estacada como hicieron tantos en el pasado y llevamos décadas confundiendo el sentido del Manque Pierda.

No hay ascenso que celebrar, porque subir y volver a la élite es obligación para un grande del fútbol nacional necesitado de una afición exigente y que no se conforme con migajas. Porque mientras los otros, que siguen siendo menos después de ganar varios títulos europeos, viajan esta semana a Rusia, nosotros no pasamos de Vitoria. El cambio empieza en nosotros y debe contagiarse al resto de estamentos del club.